
En estos días de aburrimiento extremo frente a la pantalla, desarrollar una idea siempre me ha resultado más tedioso que llegar a ella, salí de paseo por Facebook. Tengo Facebook desde hace algunos mese y la suma no despreciable de 100 amigos, no todos son mis mejores amigos (esos los cuento con una mano), pero ahí están.
El hecho es que, caí en las redes de este programita, al igual que un gran número de personas, que crece día a día. Lo que me asusta es la cantidad de información que la gente pone en el. Sé que no puedes ver todas las cosas de todo el mundo a menos que estos te lo permitan, pero ya basta con la cantidad de información que la gente que uno conoce pone. Tengo amigos que han subido sus fotos del matrimonio, de la luna de miel, de los nacimientos de sus hijos (en el parto mismo) uff! Demasiada intimidad para mí. Ya me asusta publicar mi teléfono por internet, poner fotos de mi familia de una forma tan publica me aterra.
Y los mensajes que supuestamente deberían ser privados, como “veámonos uno de estos días, te echo de menos” y le sale publicado a medio mundo que fulanito y zutanito se extrañan y se quieren ver…porque no usar el mail, o el teléfono que es muchísimo más rápido!
El programa es simpático con los movie test o la posibilidad de jugar póker con los amigos, pero ahí quedo yo, no necesito que todo el mundo se entere de las cosas que hago o de si estoy de mal o buen “mood”. Ya es suficiente con el voyerismo de escribir un blog.
El hecho es que, caí en las redes de este programita, al igual que un gran número de personas, que crece día a día. Lo que me asusta es la cantidad de información que la gente pone en el. Sé que no puedes ver todas las cosas de todo el mundo a menos que estos te lo permitan, pero ya basta con la cantidad de información que la gente que uno conoce pone. Tengo amigos que han subido sus fotos del matrimonio, de la luna de miel, de los nacimientos de sus hijos (en el parto mismo) uff! Demasiada intimidad para mí. Ya me asusta publicar mi teléfono por internet, poner fotos de mi familia de una forma tan publica me aterra.
Y los mensajes que supuestamente deberían ser privados, como “veámonos uno de estos días, te echo de menos” y le sale publicado a medio mundo que fulanito y zutanito se extrañan y se quieren ver…porque no usar el mail, o el teléfono que es muchísimo más rápido!
El programa es simpático con los movie test o la posibilidad de jugar póker con los amigos, pero ahí quedo yo, no necesito que todo el mundo se entere de las cosas que hago o de si estoy de mal o buen “mood”. Ya es suficiente con el voyerismo de escribir un blog.
Esta empezando a llegar la Primavera, los arboles comienzan a tenirse de colores maravillosos y el tiempo empieza a estar mas agradable. Se nos viene el calorcito! y por eso estoy feliz. 